Proteínas vs fibra

Proteínas

La desnutrición proteica es extremadamente rara en el mundo industrializado. Hace un siglo, la cantidad de proteína recomendada era más del doble de la de hoy en día. Un adulto requiere 0.8-0.9 gramos de proteína por kg de su peso ideal al día. Los que siguen una dieta basada en plantas consumen un 70% más de proteínas de las que se necesitan.

El consumo de una dieta alta en proteínas animales en la mediana edad conlleva a cuatro veces más probabilidades de morir de cáncer, un factor de riesgo de mortalidad comparable a fumar cigarrillos. Comer carne una vez a la semana se asocia con una esperanza de vida 3,5 años más corta.

En 1975 surgió el mito de combinación de proteína (juntar “proteínas complementarias”, por ejemplo arroz y legumbres). Nuestro cuerpo mantiene reservas de aminoácidos libres que puede usar para hacer toda la complementación necesaria. Además, se vierten alrededor de 90 gramos de proteínas cada día desde nuestro propio cuerpo en el tracto digestivo para reciclaje de sus aminoácidos.

Cualquier tipo de carne contiene gran cantidad de grasas saturadas y bioacumula dioxinas y PBC. Pero incluso si se tratase de proteína animal pura, intercambiar el 3% de las calorías desde proteína animal a proteína vegetal se asoció con una disminución del 10% de la mortalidad general (el doble si no comes huevos):

  • La enzima TOR promueve el envejecimiento, cáncer y acné:

    • evitar: leche y proteína animal, rica en el aminoácido leucina,

    • inhibidores de la enzima TOR: brócoli, té verde, soja, cúrcuma, uvas, cebollas, fresas, arándanos, mangos, y la piel de los pepinos.

  • IGF-1 (insulin-like growth factor-1) es una hormona de crecimiento que promueve el cáncer cuando ya no se necesita crecer si sigue a niveles altos (también asociada también con diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas). Una dieta basada en plantas (proteína de unión al IGF-1) y ejercicio físico reduce los niveles en dos semanas. Bajar los niveles de IGF-1 no perjudica en el desarrollo muscular.

  • Al comer carne roja (carnitina tb. en sus suplementos y bebidas energéticas) o todas las carnes, lácteos, huevos o suplementos de lecitina(colina), las bacterias que pudren la carne aumenta el nivel de OTMA (óxido de trimetilamina) provocando placas de aterosclerosis y cáncer de próstata mortal.

  • El aminoácido metionina predomina en la proteína animal y es muy baja en alubias y soja. Una menor ingesta de metionina conduce a una menor producción de radicales libres ralentizando la tasa de daño al ADN: disminución de la velocidad de envejecimiento y previniendo el cáncer.

  • FGF21 (factor de crecimiento fibroblástico 21) contribuye significativamente a la pérdida de grasas y la longevidad; previene cáncer, enfermedades autoinmunes, enfermedades metabólicas y arteriales. Se puede incrementar:

  • no comiendo carne: 4 días suben un 230% el nivel.

  • comiendo granos enteros y legumbres: nuestra bacterias lo fabricarían a partir de la fibra.

  • dieta con niveles normales de proteínas (normalmente se come el doble).

  • ejercicio físico; aumento de niveles: resistencia: 42%; aeróbico: 25%.

  • La función renal: unas horas después del consumo de carne, nuestros riñones se aceleran a modo de hiperfiltración debido a un proceso inflamatorio debido a la producción de amonio.

  • La carne aunque no esté echada a perder contiene tiene suficiente carga microbiana para desprender estimulantes de receptores de endotoxinas. El cocinar mata a las bacterias, pero las endotoxinas sobreviven el cocinado y nuestra enzimas digestivas promoviendo aterosclerosis y resistencia a la insulina.

  • La proteína vegetal es generalmente baja en aminoácidos de cadena ramificada, lo que mejora la salud metabólica (diabetes por resistencia a la insulina; sobre todo el pescado).

  • La proteína animal Neu5G se acumula en células cancerosas.

  • La carne de órganos es rica en:


Fibra

Se recomienda unos 100 gramos (muchos solo obtienen 15) de fibra al día basándose en la dieta de los paleolíticos y las dietas en los lugares donde no existen enfermedades cardiovasculares. Aunque se recomienda 31.5 g / día, para prevenir apoplejías la cantidad mínima diaria de fibra es:

  • 25 g de la soluble: legumbres, avena, frutos secos y bayas.

  • 40 g de la insoluble: granos.

Otras enfermedades relacionadas con el déficit de fibra: diabetes, obesidad, algunos cánceres, colesterol alto, e hipertensión.


Funciones de la fibra:

  • Detoxificación: El cuerpo se diseñó genéticamente para esperar un flujo intestinal continuo donde la fibra se une a tóxicos (Pb, Hg), colesterol, exceso de bilis y estrógenos para que no se reabsorban.

  • Alimentar nuestra biota (mejor granos enteros que harinas) que fabrica ácidos grasos de cadena corta:

    • que impide el crecimiento de bacterias perjudiciales.

    • potencia la absorción de minerales (Calcio)

    • Aumenta la saciedad: se unen a receptores en la superficie de nuestras células que nos avisan que ya hemos comido. También la de la avena en copos forma un gel en el estómago que retrasa su vaciado

    • Activar los receptores en las células adiposas que aumenta la presencia de la hormona que reduce el peso, la leptina.

  • Alimenta el epitelio en el intestino delgado y grueso.

  • Reduce la inflamación previniendo por ejemplo la enfermedad de Crohn.


Si se comprar el área de su intestino con su tamaño corporal, los animales se dividen en tres grupos:

  • faunívoros: carnívoros.

  • folívoros: comen hojas principalmente.

  • frugívoros: comen granos y frutas principalmente: humanos.


La dieta basada en plantas conlleva 2 o 3 deposiciones diarias pudiéndose realizar con cada comida con facilidad. Un exceso de presión abdominal puede provocar hemorroides o hernia de hiato que causan varices o diverticulosis.


Si se toma suficiente fibra, 22 pedos al día es normal y sano. A largo plazo quien come mucha fibra no tiene problemas de flatulencia. La flatulencia tiene dos orígenes:

  • tragar aire: beber de una pajita, comer rápido, hablar comiendo.

  • fermentación bacteriana: azúcar sin digerir en el intestino: leche (lactosa), caramelos (sorbitol y xilitol), refrescos (fructosa), legumbres y crucíferos.

El olor proviene de la digestión de comida rica en sulfuro: carne, huevos, ajo y coliflores.

Microbioma

Las personas tiende a acumular solo un tipo de bacteria:

  • Bacteroides: Estos patobiontes pudren las proteína de carne, lácteos, huevos y comida basura produciendo:

    • perturbación de nuestro equilibrio microbiano provocando infecciones.

    • carcinógenos y toxinas

  • Prevotella: casi exclusivamente en los alimentos vegetales. Estos simbiontes (viven en simbiosis con nosotros y hemos evolucionado juntos), son como un órgano en sí mismo, con 100 veces el potencial de metabolización del hígado y se alimentan de los prebióticos (fibra y el almidón resistente: frutas, verduras, granos y legumbres) produciendo ácidos grasos de cadena corta (y ciertas vitaminas):

    • mejorando el sistema inmune

    • con efecto antiinflamatorio.

    • mejorando la absorción y digestión.

    • inhibiendo el crecimiento de patógenos

    • evitando que nos sintamos hinchados.